Alrededor del 75% de los estudiantes universitarios ocupan, en algún momento, un puesto de becario. Estas experiencias pueden resultar tremendamente valiosas al proporcionar a los jóvenes la oportunidad de desarrollar sus competencias de cara a su curriculum vitae y conocer a gente que trabaja en su industria preferida. Cada vez más, representan el camino más seguro hacia un empleo a tiempo completo e incluso se ofrecen a lo largo de todo el año en lugar de sólo en verano. Pero también pueden suponer un cambio difícil para gente joven con entre poca y ninguna experiencia en ambientes laborales. Puede resultar difícil destacar y causar la impresión adecuada durante un período de tres meses dedicado a adaptarse a un entorno tan nuevo.

¿Cómo pueden aprender los becarios lo que necesitan saber, impresionar a sus superiores y asegurarse una recomendación o una oferta a jornada completa en un período tan corto? Consulté con 20 profesionales que han trabajado con o supervisado becarios en la educación superior, los negocios, el derecho y las organizaciones sin ánimo de lucro, y he compilado los consejos más valiosos a partir de sus anécdotas, mis observaciones y la literatura sobre gestión empresarial. Estos consejos no lo cubren todo, pero sí ofrecen un punto de partida.

1. Mantenga una puntualidad implacable. Preséntese a la hora (o antes) por la mañana y en las reuniones antes de que empiecen. Termine las tareas en plazo. Cuando les pedí a mis contactos profesionales sus consejos para becarios, señalaron sistemáticamente la puntualidad como un factor crítico del éxito. Ryan, un ejecutivo de un gobierno municipal en EEUU, opina: "Sea puntual siempre. Las becas de verano tienen una duración corta y definida, así que hay que dar el 100%. Esté dispuesto a llegar a la oficina pronto y quedarse hasta tarde". Como becario, será tanto un invitado en un entorno nuevo como un compañero del que los demás tendrán que depender; asegúrese de respetar a esos compañeros al ser puntual.

2. Complete cada tarea con excelencia. Tanto si una tarea es mundana o exótica, persígala con un empuje implacable y determinación por triunfar. Si se le pide hacer café, haga el mejor café que sus compañeros hayan tomado jamás. Si se le encarga elaborar un modelo en Excel, invierta más tiempo y energía en asegurarse de que esté bien, sea estéticamente atractivo y minucioso. Amy, una ejecutiva alimentaria, lo explica así: "Termine la tarea o proyecto con excelencia; cualquier otra cosa que haga será un plus, pero por favor empiece por la tarea asignada". Incluso si el proyecto parece pequeño o poco importante, no ceda ante la tentación de completarlo con cualquier cosa que se quede corto de representar su mejor esfuerzo. No se niegue a ejecutar un proyecto sólo porque no le interese. Katie, una ejecutiva de la industria tecnológica, desaconseja "decir que no a pequeñas oportunidades porque no encajen con su idea del trabajo". La entrega repetida, entusiasta y excelente de tareas asignadas representa los cimientos sobre los que el resto de su beca se construirá.

3. Asuma más tareas sin que se lo pidan. Emplee el exceso de tiempo para asumir trabajos más importantes, tareas de las que no se quieran ocupar los demás o proyectos necesarios pero que aún no están bien definidos. En palabras de un ejecutivo de una organización médica sin ánimo de lucro, "cuando vea algo de lo que podría ocuparse, hágalo". Aún me acuerdo de los nombres de los becarios con los que he trabajado que nunca se permitieron quedarse sin hacer nada y asumieron nuevos proyectos con poca o ninguna dirección externa. Para Gary, un ejecutivo financiero, "quedarse sentado en la mesa mirando Twitter mientras espera que alguien le encargue una tarea es una de las mejores maneras de no volver". Entregue lo que nadie se espera –o lo que nadie está dispuesto a hacer– y no sólo se le agradecerá, también se recordará.

4. Sea ingenioso. Investigue un tema antes de pedir ayuda a un compañero a jornada completa o superior. Tome el tiempo necesario para reflexionar y elaborar su propia idea o solución antes de consultar a los demás al topar con un problema. Este es el consejo de Amy, la ejecutiva alimentaria de antes: "Busque los recursos que necesite en las páginas internas de la empresa, pregunte a otros becarios antes de acudir a su supervisor". Señala que es un error "hacer demasiadas preguntas que demuestren que ni siquiera ha intentado buscar la respuesta por su cuenta". Es fundamental que sus compañeros le vean como una persona que es ingeniosa y lo suficientemente independiente para aportar algo nuevo al equipo en lugar de simplemente detenerse ante cada obstáculo que se presente en el camino.

5. Haga preguntas, pero que sean buenas. El sello distintivo de un compañero intelectualmente curioso y diligente es la calidad de sus preguntas. El reconocido pensador de gestión empresarial Clay Christensen recomienda invertir tiempo para formular las preguntas acertadas. Ben, un consultor de gestión empresarial, se muestra de acuerdo: "Piense de antemano en preguntas a plantear. Si se reúne con un compañero o superior, piense en preguntas razonadas que pueda hacer para demostrar que se ha preparado la reunión, respete su tiempo". Si se reúne con compañeros de mayor rango, piense menos en las respuestas a sus preguntas y más en lo que usted observe que falta, en las preguntas que nadie plantea. Cuando escuche a otro hacer una pregunta genial capaz de alterar la conversación, apúntesela y reflexione sobre lo que la hizo tan especial. Y como regla general, asegúrese de hacer al menos una pregunta auténtica en cada reunión a la que asista. Seguir este consejo afinará su capacidad de plantear preguntas que den paso a verdaderas ideas y soluciones innovadoras; arraigará en usted el hábito esencial de la curiosidad intelectual.

6. Construya relaciones profesionales. Las prácticas en empresas normalmente sólo duran un par de meses, y en ese contexto es fácil centrarse o únicamente en el trabajo o formar lazos únicamente con los otros becarios. Pero formar relaciones más profundas dentro del equipo y por toda la empresa puede ayudarle a gestionar sus responsabilidades actuales mientras también impulsa su desarrollo personal. Hará que sea más fácil recordarle y creará una red de contactos para cuando llegue la hora de buscar el siguiente trabajo. Invite a sus compañeros a salir, a comer. Hágales preguntas durante entrevistas informativas. Ofrézcase a ayudar donde haga falta. Observe a las personas mejor relacionadas en la empresa y aprenda de ellas.

Las prácticas son un trabajo duro. Y limitarse a hacer sólo lo que se espera de usted no bastará para destacar. Siempre tendrá que ir más allá, desde llegar puntual hasta hacer un trabajo ejemplar. Aproveche su tiempo en la organización al máximo.