En la mayoría de las organizaciones, la autoridad para tomar las decisiones estratégicas más importantes se concede a la persona mejor remunerada. Este concepto se conoce como HiPPO, uno acrónimo procedente del término en inglés highest-paid person´s opinion. Pero es muy frecuente que la HiPPO se equivoque. Una HiPPO impulsó la estrategia comercial desastrosa de JC Penney de elevar su gama de productos y abandonar a su base de clientes ahorradores. Las HiPPO también han sido responsables de malinterpretar las tendencias de consumo en empresas como GapBanana RepublicNokiaBlackberry.

No es que las HiPPO pretendan tomar malas decisiones a propósito, pero depender de la opinión de una única persona o un pequeño grupo está solo genera problemas.

Durante los últimos 15 años, hemos observado la aparición de un antídoto frente a la toma de decisiones impulsada por HiPPO: el crowdvoting (o la votación colectiva). Habilitada por plataformas sociales, la votación colectiva integra la experiencia, los conocimientos y las perspectivas de muchas más personas de dentro y fuera de la organización. Y puede mejorar mucho las probabilidades de que una decisión estratégica, como la selección de productos, dé paso al éxito.

Digamos que su empresa está a punto de lanzar un producto nuevo, y debe elegir entre cinco alternativas. Dejar que una o solo unas pocas personas se encarguen de esa selección tiene unos riesgos inherentes. Sus opiniones tienen muchas probabilidades de estar sesgadas por prejuicios, malas informaciones y otros tipos de ruido que pueden ahogar la señal. Pero las investigaciones demuestran que si se le pide a una multitud, digamos 100 empleados y 100 personas ajenas a la organización, que evalúe las cinco opciones, gran parte de ese ruido desaparecerá.

Threadless, una empresa de camisetas de Chicago (EEUU), fue una de las primeras en averiguar que la votación colectiva puede resultar muy útil a la hora de elegir diseños de camisetas que se venderán bien. Cuando se lanzó la empresa en 2000, buscó ideas entre su comunidad, y en seguida empezó a recibir más de 800 propuestas a la semana. Resultaba imposible que sus ejecutivos pudiesen realizar una selección inteligente, así que decidieron que el público también podría ayudarles a tomar decisiones. Las HiPPO de Threadless tienen la última palabra sobre lo que se fabrica, pero conservan la estrategia de comunidad, en la que el público ayuda a eliminar las propuestas menos atractivas y señala los diseños que gozarán de una mayor popularidad dentro del mercado. Su opinión parece ofrecer una fuerte señal y con poco ruido, al juzgar por el éxito continuado de Threadless. Hoy, empresas como LEGO, ModCloth, y Amazon confían sistemáticamente en la votación colectiva para ayudar con la selección de productos.

El crowdfunding es otra forma de votación en masa. Kickstarter y otras plataformas han destinado miles de millones de euros a innovadores y artistas. Categorías completamente nuevas de productos han emergido después de ser financiados por el público, que los valida en efecto mediante su votación. Por ejemplo, los fondos y agencias de capital riesgo habían ignorado la categoría de dispositivos portables hasta que la campaña de Kickstarter de Pebble en 2012 rompió todos los récords anteriores de crowdfunding, validando el concepto al demostrar la demanda de mercado para el producto.

De forma parecida, los innovadores detrás del Oculus Rift, el casco de realidad virtual recientemente adquirido por Facebook, demostró la viabilidad de su producto al recaudar millones de euros en Kickstarter. IBM ahora está experimentando con una plataforma de crowdfunding interna, que permite a sus empleados elegir los proyectos que recibirán millones en financiación de I+D, para evitar las HiPPO.

Todo esto no quiere decir que las HiPPO vayan a desaparecer en un futuro previsible. La estructura de las organizaciones modernas asegura que seguirán tomando decisiones. Lo que estos ejemplos sí sugieren es que al tomar decisiones importantes, los líderes se harían un favor a sí mismos y a sus organizaciones si las HiPPO se coordinaran con la opinión del público.