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Pedir un ascenso puede ser estresante, pero si piensa que está listo para dar el siguiente paso, es importante comunicarlo. ¿Cómo puede prepararse para tener esa conversación con su jefe? ¿Qué información debe incluir? ¿Cómo plantea exactamente su caso?

Lo que dicen los expertos

"Pedir un ascenso le hace sentir vulnerable", dice la mentora internacional de CEO, oradora sobre liderazgo y escritora Sabina Nawaz. "No tiene el control; se está poniendo en las manos de su jefe para que le juzgue y es posible que no lo haga dignamente", dice Nawaz. Es posible que le preocupe que "molestar a su jefe" o que le diga que es "codicioso" y "egoísta". "Para avanzar en su carrera, tendrá que aprender a defenderse a sí mismo", dice el fundador y director de la facultad del programa Babson Coaching para el liderazgo y el trabajo en equipo, Joseph Weintraub. "No puede pensar que por el mero hecho de realizar un buen trabajo la organización se ocupará de usted", dice Weintraub, que añade: "Se necesita un grado de autopromoción". En pocas palabras: "Si no pregunta, no recibe". Aquí se pueden extraer algunos consejos sobre cómo realizar esta petición.

Reflexione

El primer paso de este proceso es pensar en lo que quiere, según Weintraub. "¿Quiere más poder? ¿Más dinero? ¿Más responsabilidad?" ¿Ya existe el puesto que quiere o desea "crear uno nuevo"? ¿Desea subir de nivel o le interesa un movimiento lateral? Weintraub dice que también es importante "pensar en las habilidades que usted tiene y cómo se alinea con los objetivos de la organización". Esto le ayudará a realizar su solicitud de ascenso de una forma en la que esté conectada con objetivos estratégicos más amplios.

Investigue un poco

Nawaz dice que también es astuto reunir inteligencia externa. "Cuanto más senior sea, más probable es que su ascenso no sea una decisión única de su jefe. Los compañeros de su gerente también tendrán poder de decisión", señala Nawaz. Ella recomienda "solicitar opiniones personales del Consejo de Administración." sobre sus fortalezas y debilidades y hablar con sus compañeros para tratar de "medir su reputación institucional". El pasado siempre es un precedente. Investigue cómo otros pidieron sus ascensos con éxito, ya que podría ayudarle a descubrir estrategias efectivas. También puede preguntarles a sus colegas cómo perciben su preparación para el ascenso. Recuerde, cuando se trata de conceder su petición, "no solo importan los resultados que ha obtenido para el negocio, usted debe ser alguien al que las personas estén dispuestas a seguir".

Construya su caso

Una vez que haya aclarado exactamente lo que está buscando, elabore un caso convincente de por qué merece ese puesto –esto es particularmente importante si solicita un ascenso antes del ciclo de promoción de su organización. Nawaz dice que debe estar preparado para responder a preguntas de este tipo: "¿Qué has hecho para mí?". Ella recomienda preparar un memorando de una o dos páginas que "describa claramente su historial". Los puntos del memorando deben "proporcionar métricas concretas del impacto que usted ha generado", descripciones de "soluciones que ha entregado" y resultados financieros por los cuales ha sido responsable; también podría incluir "datos de otras divisiones o encuestas de consumidores o empleados" que indiquen su éxito. "Está tratando de demostrar que ya se encuentra trabajando en el nivel al que pide que le promocionen", dice Nawaz. Weintraub también recomienda pensar en "quién puede ser su sucesor" en esta etapa y descubrir cómo defender a ese compañero. Muestre a su gerente que "está trabajando arduamente para capacitar a otra persona. Esto no solo muestra sus capacidades de liderazgo; también ayudará a su jefe a saber que hay alguien que puede llenar sus zapatos ", dice Weintraub.

Considere el tiempo

No hay un momento perfecto para pedir un ascenso, pero debe saber cuándo solicitarla, dice Weintraub. Obviamente, la semana posterior a una ronda de despidos en la empresa o el día en que su equipo pierde a un cliente clave no son ideales. Nawaz también está de acuerdo en que, en su lugar, haga su petición "después de que algo bueno haya sucedido". Tal vez acaba de firmar un nuevo acuerdo importante o su empresa anunció un trimestre de ganancias sólidas. "Cuando la situación esta alborotada lo mejor que puede hacer es arremangarse y simplemente hacer el trabajo para estabilizar la organización", explica Nawaz. Por otro lado, no se deje llevar por la complacencia. Si su promoción ayudará a la compañía a lograr sus objetivos, debe seguir adelante.

Plante la semilla

Pedir una promoción no es una conversación de una única vez; más bien, es una serie de conversaciones continuas, dice Nawaz. Usando su memorando como guía, ella recomienda que "sus primeras palabras sean algo así como: «Estoy contento de estar aquí y de tener un impacto en la empresa. Este es el impacto que he realizado. Me gustaría tener una serie de charlas  con usted sobre que necesitaría para pasar al siguiente nivel»". Weintraub recomienda "centrar la conversación en torno a la excelencia" mientras expone claramente los motivos por los que quiere una promoción. "Existe el viejo refrán de que los gerentes hacen las cosas bien y los líderes hacen las cosas correctas", dice Weintraub. "Dígale a su jefe: «Quiero asegurarme de que lo que estoy haciendo no sea solo bueno, sino excelente»". Luego pregúntese qué puede hacer para que confíen en que está listo para dar el próximo paso. "Demuestre su voluntad de crecer y de aprender", afirma Weintraub.

Cultive la semilla

Una vez que haya plantado la semilla "nútrala con el tiempo", dice Nawaz. Ella recomienda pedirle a su gerente retroalimentación: "No lo haga tan a menudo como para que no se convierta en irritante, pero sí que puede pedirla cada mes o cada trimestre". Sea específico: si, por ejemplo, su promoción implica más responsabilidades de cara al cliente, puede decir algo como: "He pasado el último mes hablando con nuestros clientes empresariales clave y esto es lo que he aprendido. ¿Qué comentarios tiene para mí?" Otra estrategia inteligente, según Weintraub, es presentarle a su jefe "ideas sobre lo que haría en sus primeros 90 días en el puesto". "Demuestre que ha hecho su tarea y que habla en serio acerca" de conseguir un ascenso.

No sea osado

Utilizar una oferta externa para obtener una promoción puede funcionar y a veces lo hace. Una oferta de trabajo externo puede generar confianza en sí mismo y le da más información sobre el valor de su mercado –esto es particularmente pertinente si la razón principal de su promoción es financiera–. Pero como estrategia para poner a su jefe de su parte conlleva muchos riesgos. "La promoción por rehén no es una buena forma de ganar amigos e influir a la gente", dice Weintraub. "La gente en general no responde bien a los ultimátum". Nawaz se hace eco del sentimiento y explica que esta táctica a menudo tiene un "impacto negativo en las relaciones" y "promociona de forma artificial a las personas que no están preparadas para ello" en primer lugar. "Tenga mucho cuidado si juega esa carta", expresa Nawaz.

Sea paciente (hasta cierto punto)

Sería genial si su jefe acordó promocionarlo en el acto, "pero no cuente con que esto ocurra", dice Nawaz. Las promociones raramente ocurren de la noche a la mañana y no debe desanimarse si no tiene éxito de inmediato. "Sea realista", afirma Nawaz. Mientras espera, "continúe haciendo un buen trabajo, busque maneras de aumentar su impacto y eleve el nivel en el que opera". Dicho esto, no ignore las señales de que las cosas no van bien en su camino. "Si mira a su alrededor y ve que a otros se les está promocionando y a usted no, hable con su jefe", dice Weintraub. "Diga: «¿Me recomendaría para una promoción cuando esté disponible?»". Si ve que no se encuentra "en la lista corta de su gerente piense si desea permanecer en su organización o buscar un trabajo en otra parte". El lado bueno de todo esto es que "por lo menos lo sabe".

Principios a recordar

Qué hacer:

  • Piense en la posición que desea y cómo se alinea con los objetivos de su organización y de su gerente.
  • Prepare una nota que describa, de manera clara, su historial y proporcione métricas concretas sobre el impacto que ha tenido.
  • Pídale a su jefe retroalimentación regular y consejos sobre cómo puede pasar al siguiente nivel.

Qué no hacer:

  • Asumir que pedir un ascenso implica tener una sola discusión. Por lo general, es una serie de conversaciones en curso.
  • Jugar la carta de "otra oferta" de manera imprudente. Esa táctica a menudo tiene un impacto negativo en las relaciones profesionales.
  • Desanimarse si no obtiene lo que quiere de inmediato. Sea paciente.

Caso número 1: resumen de logros

Al inicio de su carrera, la entonces gerente de Recursos Humanos de una compañía en Chicago (EE. UU.) Gretchen Van Vlymen decidió que estaba lista para pedirle un ascenso a su jefe.

Su primer paso fue determinar el rol que quería: "Miré dónde había lagunas en la empresa que tenían que completarse. Sabía que, si podía conectar mi propio camino profesional con los objetivos generales de la empresa, mi promoción sería más atractiva para la alta gerencia".

Después de un período de reflexión, se centró en un nuevo rol: vicepresidenta de RR.HH. El trabajo implicaría la gestión del equipo de Recursos Humanos y realizar contrataciones para su empresa.

Antes de hablar con su jefe, Van Vlymen creó un "currículum de logros", en el que incluía numerosos ejemplos que demostraban cómo había dominado las responsabilidades asociadas con su rol y que estaba lista para dar el siguiente paso. Por ejemplo, describió cómo revisó el manual interno de la compañía utilizando las habilidades que perfeccionó como consultora y obteniendo ideas del equipo de recursos humanos que ya administraba. (El manual se compartió en toda la compañía).

Van Vlymen explica sus objetivos: "Yo quería mostrar las formas en las que había aportado algo a la organización yendo más allá de lo que se requería de mi trabajo actual. También quería mostrar cómo esos esfuerzos afectaron la productividad de mi equipo y mi departamento y, en consecuencia, al resultado final de la empresa".

Van Vlymen también ideó un "plan de juego" sobre cómo se las arreglaría su equipo si se le concediera la promoción: "Hice una lista de tareas que fácilmente podría delegar a los miembros del equipo que había entrenado".

Después organizó una reunión para hablar con su jefe: "Fui clara y concisa al detallar la preparación de mi hoja de vida.

Se aseguró de decir que era "realista acerca del tiempo" para hacer el cambio. Y, de hecho, su jefe no dijo que sí de inmediato ya que tenía algunas preocupaciones específicas: "Hizo preguntas complejas acerca de cómo podría incluir en mi agenda nuevas responsabilidades cuando mi plato ya estaba lleno".

Ella salió de la reunión con la promesa de que volvería a tratar el tema en los próximos meses: "Mientras tanto, me desafió con varios objetivos a corto plazo".

Van Vlymen tuvo éxito, recibió su promoción y hoy es la vicepresidenta de Recursos Humanos de Stratex, una compañía de servicios de Recursos Humanos.

Caso número 2: el momento adecuado

El fundador y CEO de LaSalle Network (una firma de reclutamiento y contratación de personal con sede en Chicago), Tom Gimbel, ha solicitado y otorgado muchas promociones a lo largo de su carrera y cuenta: "La lección más importante que aprendí es que nadie va a sostener tu mano. Tienes que ser dueño de tu carrera".

Hace años, cuando era vendedor en David Green Associates, decidió pedirle un ascenso a su gerente. El momento era el correcto, acababa de terminar un año estelar de ventas: "No solo estaba superando mis métricas y lo que se esperaba de mí".

Pero antes de hablar con su jefe, Gimbel hizo algunos deberes sobre el papel que quería: gerente nacional de ventas. "Pasé mucho tiempo entendiendo lo que implicaba este trabajo y cómo las personas que tenían esos títulos lograron sus objetivos".

Cuando llegó el momento de realizar su solicitud, Gimbel fue directo: "Ya había establecido una relación con mi jefe porque sabía que una relación sólida generaría más oportunidades. Le dije que estaba listo para más. Pregunté dónde me encontraba en ese momento y qué podría mejorar".

Su jefe aceptó pensar en concederle la promoción y Gimbel se aseguró de hacer un seguimiento regular: "Le pregunté qué podía hacer para ser aún más feliz con mi actuación. Quería la retroalimentación. "También me ofrecí a ayudar. En cada oportunidad que tenía levantaba la mano".

Tres meses después de pedir el ascenso, Tom consiguió la posición que quería.

¿Su consejo para otros buscando el avance? "Pida lo que quiera y trabaje duro para llegar allí. Pero recuerde, en el momento en el que solicite un ascenso, prepárese para hacer más trabajo".