Las empresas que creen que el cociente o coeficiente intelectual (CI) digital de sus empleados no es importante son probablemente pocas y aisladas. Al fin y al cabo, en sólo una década el concepto de "digital" ha cambiado de un conjunto de habilidades de nicho a algo que es obligatorio para prácticamente todas las empresas de primera línea. Si no piensa que el CI digital de sus trabajadores es competitivo, entonces tiene un problema importante en sus manos.

Desafortunadamente, para muchas compañías esa es exactamente su situación ahora mismo. En todo el mundo, las empresas están perdiendo la confianza en su inteligencia digital. El 52 % de los ejecutivos encuestados calificó su CI digital como fuerte en la Encuesta mundial sobre el coeficiente digital de las empresas 2017, elaborada por PwC. En 2016, era el 67 %; en 2015, el 66 %. La encuesta, realizada entre más de 2.200 altos ejecutivos, identificó lagunas en habilidades como la ciberseguridad y la privacidad.

Sin embargo, no es que los trabajadores desconozcan cada vez más la tecnología, es que el mercado exige más y más de cada uno de ellos. Antes, "digital" solía referirse a la inversión de una empresa en tecnologías de la información (IT, por sus siglas en inglés) y, tal vez, a la preparación para las gestión de redes sociales. Sin embargo, el significado actual de "digital" es más amplio, digital abarca ahora toda la cultura de la empresa.

Hace diez años, la encuesta de PwC encontró que el 17 % del presupuesto de tecnología digital de una compañía se destinaba a tecnología emergente. En 2017, ese mismo indicador apenas llega al 18 %. Es un cambio irrisorio, sobre todo si se tiene en cuenta la velocidad a la que cambia el entorno digital de las empresas.

Cambiar desde la dirección

Aunque los equipos de dirección tienen que saber cómo mejorar el índice de inteligencia digital de su personal, también tienen que ser conscientes de los grandes cambios que suceden en el mundo que los rodea. La recapacitación de la mano de obra será un importante punto a tener en cuenta durante la próxima década. De hecho, según un informe reciente del Centro de Investigaciones Pew, el empleo crece más rápido en los puestos que requieren mayores niveles de educación y capacitación. En 1980, 49 millones de trabajadores en Estados Unidos tenían empleos que requerían niveles de formación y educación medios o superiores a la media. En 2015, ese número se situó en 83 millones, lo que supone un aumento del 68 %, en comparación con un aumento de solo el 31 % de los puestos de trabajo que requieren un nivel de educación y formación inferiores a la media.

Si su empresa solo piensa quedarse con una cosa del análisis de Pew, debe ser esta: probablemente su personal vaya a aumentar más en algunos perfiles que en otros. Por ejemplo, los empleos que necesiten más capacidad técnica y analítica, por no mencionar mayores habilidades sociales, crecerán a un ritmo más rápido que otros que no las requieran. Los trabajos que implican mayores habilidades analíticas, por ejemplo, crecieron a un ritmo del 77 % entre 1980 y 2015.

Pew intenta definir la "preparación digital" necesaria a partir del examen de una serie de atributos clave, como la confianza en hacer que la tecnología funcione correctamente, el conocimiento acerca del aprendizaje electrónico, la capacidad de usarlo, y la capacidad para determinar la fiabilidad de una fuente digital. A cualquier organización que intente averiguar exactamente cuán bueno (o malo) es su CI digital le será útil tener en cuenta la definición de Pew.

En el estudio de Pew, el 52 % de los encuestados vacilaban a la hora de adoptar la tecnología con entusiasmo. Vale la pena reconocer que, como empresa, seguramente esté empleando a algunas de esas personas en este momento.

El 17 % fue clasificado como "digitalmente preparado": personas que confiaban en su capacidad de utilizar herramientas digitales para aprovechar las posibilidades del aprendizaje virtual. Este es el tipo de personas que usted querrá en su organización de ahora en adelante. Sin embargo, hay indicios que sugieren que será más difícil convencerles de que se queden en una compañía si esta tiene demasiados "rezagados" digitales.

La diversidad también entra en juego. El estudio Leaders 2020 dirigido por SAP SuccessFactors y Oxford Economics descubrió que las empresas de alto desempeño, las "ganadoras digitales", tenían un 17 % más de probabilidades de tener un programa de diversidad más avanzado que otras organizaciones.

Si bien algunas empresas pueden ver esto como una excusa para reestructurar su mano de obra, otra forma de responder sería formar a los empleados actuales y enseñarles las habilidades que necesitan para tener más inteligencia digital. El primer paso es elevar su CI digital. El siguiente, darles las herramientas que necesitan para tener éxito. Para ello, las empresas deben invertir en grandes herramientas que les permitan aumentar el coeficiente intelectual digital de su fuerza de trabajo. Algunos ejemplos son: Slack, una herramienta de mensajería para los negocios; Dynamic Signal, una plataforma de comunicaciones empresariales; y ActionIQ, una plataforma de datos de clientes para los vendedores.

Tanto Slack como Dynamic Signal son excelentes herramientas para transmitir información a los trabajadores en general. Slack, una conocida herramienta freemium que está reemplazando rápidamente el correo electrónico en muchas organizaciones, es útil porque también facilita la comunicación entre grupos de personas. Dynamic Signal es algo menos conocida, pero cuenta entre sus clientes con muchas organizaciones de primer nivel como IBM, Humana y Deloitte. Estas empresas se benefician de la capacidad de Dynamic Signal para enviar noticias relevantes de la empresa y de la industria al teléfono de cada empleado. Esto mantiene a los trabajadores involucrados y al corriente de lo que sucede en la empresa, así como cualquier información externa de la que necesiten estar al tanto.

Empresas como Gilt y Blue Apron también consideran plataformas de datos de clientes como ActionIQ cruciales para aumentar el CI digital agregado de su equipo. La información que solía ser agrupada en correo electrónico, social, punto de venta y otras plataformas ahora se puede consolidar, lo que permite a los empleados tomar decisiones más inteligentes. De hecho, aunque se vaya a contratar personas específicas para obtener más habilidades técnicas, las tecnologías en las que las empresas inviertan no tienen que ser complicadas. Una plataforma inteligente de datos de clientes como ActionIQ, por ejemplo, no requiere saber programación de bases de datos para obtener datos enriquecidos y procesables, lo que, francamente, da a los empleados más tiempo para trabajar en otros aspectos de su CI digital.

Sin embargo, simplemente invertir en herramientas no es un sustituto de un liderazgo fuerte. Para que cualquier empresa pueda anticiparse al futuro, su equipo ejecutivo debe creer y comprometerse a elevar el coeficiente intelectual digital de su mano de obra.