La prosperidad inclusiva se basa en que, las oportunidades y beneficios del crecimiento económico se repartan y compartan entre todos los segmentos de la sociedad. La mayoría de las ciudades no cumple con ese ideal. Aunque los núcleos urbanos siguen brindando nuevas oportunidades a trabajadores y empresas de todos los ámbitos, cada vez hay más brecha entre los empleados altamente cualificados, bien remunerados, y los trabajadores de servicios con salarios excesivamente bajos.

Grandes ciudades como Nueva York y Los Ángeles, así como los principales centros tecnológicos y del conocimiento, como Seattle y San Francisco (todos en EE. UU.), ya sufren la gentrificación, la segregación económica y la desaparición de la clase media. Algunas ciudades más pequeñas como Portland, Nashville y Austin están inmersas en una lucha por acortar sus propias brechas. Un análisis reciente del Instituto Brookings constata que, de las 30 zonas metropolitanas estadounidenses que aumentaron su productividad,  sus salarios medios y su nivel de vida entre 2010 y 2015, solo 11 de ellas lograron resultados económicos inclusivos.

Esto tiene que cambiar. Lo que necesitamos es una nueva forma de urbanismo: un urbanismo para todos. Resulta tentador pensar que, garantizar la vivienda asequible y la zonificación inclusiva es la solución para mejorar la accesibilidad de las comunidades de ingresos bajos y moderados. Sin duda son componentes importantes, pero no son suficientes.

Creemos que se puede hacer mejor. EDENS, con un equipo formado por su CEO, una desarrolladora de bienes inmobiliarios enfocada hacia la comunidad y un teórico urbano, ha liderado la revitalización del distrito de Union Market, de más de 18 hectáreas, al noreste de Washington, DC (EEUU). El proyecto se ha convertido en un laboratorio para probar políticas e iniciativas que promueven la prosperidad inclusiva. Este proyecto, basado en la investigación y corroborado por la práctica, creemos que da el ejemplo a otras ciudades.

El reto de Union Market

Situado al este de las vías del tren NoMa, Union Market nació como centro de producción y distribución de alimentos en la década de 1930. Después de reutilizar muchas de las estructuras y fachadas originales, el distrito está evolucionando para convertirse en un destino de tiendas, restauración, arte y cultura, un foro para eventos locales, un espacio flexible para empresas y una zona residencial, todo mientras moderniza su industria de fabricación con métodos del siglo XXI.

EDENS quería jugar un papel importante en hacer que Washington DC fuera más inclusiva, mientras generaba un valor importante de inversión. Para ello, volvieron a imaginar el proyecto como un ecosistema económico, en lugar de como un conjunto de edificios de ladrillo y cemento. Como parte de esta labor, EDENS reunió a miembros de la comunidad, instituciones, urbanistas y responsables políticos para ayudar a crear un plan piloto a escala y una visión general del proyecto. Estos esfuerzos iniciales, dieron paso a los principios rectores para transformar un antiguo centro de producción y distribución de alimentos en un distrito para la prosperidad inclusiva.

Era un reto importante: el distrito necesitaría crear puestos de trabajo, involucrar a la comunidad, inspirar la conexión entre los barrios ya establecidos y la ciudad, preservar la identidad histórica e incubar el espíritu emprendedor. Al mismo tiempo, debería ofrecer un desarrollo económicamente viable. Para lograr estos objetivos se necesitaban métricas nuevas, más allá de las tradicionales, para rastrear los impactos del proyecto en la comunidad, al mismo tiempo que se aseguraban de que los inversores y socios de capital continuaban alcanzando sus objetivos financieros.

Union Market forma parte de un movimiento más amplio hacia un nuevo tipo de urbanismo en el que las partes interesadas colaboran para revitalizar un importante barrio urbano. Es un espacio donde las empresas establecidas pueden crecer y florecer como resultado del aumento de visitantes, donde creemos que se crearán 20 000 nuevos empleos para las personas que residen y estudian cerca, donde la vivienda será atractiva para una amplia gama de grupos socioeconómicos y donde la innovación puede prosperar en muchos sectores comerciales diferentes, incluidos el de los alimentos, la tecnología, la ingeniería, el comercio minorista, el cine, el arte y las comunicaciones.

Mientras desarrollábamos el proyecto y combinábamos nuestras perspectivas, experiencias e investigaciones, identificamos varios principios claves para la prosperidad inclusiva que el sector inmobiliario y otros negocios pueden adaptar y aplicar a sus comunidades en todo el mundo.

Generar empleos con salarios dignos que enorgullezcan a la comunidad

Las personas que desarrollan el proyecto tienen dos formas principales de ayudar a crear trabajos nuevos y mejores. La primera consiste en asociarse con las empresas que mejor se adaptan a las necesidades de empleo de la comunidad. En nuestro trabajo con empresas, escuchamos con frecuencia que les cuesta encontrar candidatos cualificados. Crear oportunidades que integren la capacitación laboral puede ayudar a solucionar esta situación. También existe la posibilidad de mejorar los trabajos que ya existen al proporcionar a los trabajadores con menos habilidades, herramientas e incentivos y así mejorar el servicio al cliente, reducir la rotación y promover la innovación y el compromiso. Los promotores y gerentes inmobiliarios pueden orientar la selección de sus inquilinos hacia las empresas que ofrecen trabajos de mayor remuneración y apoyo familiar que contribuyan con la movilidad ascendente y el desarrollo profesional.

La segunda es desarrollar espacios y programas para incubar emprendedores. Apoyar la iniciativa empresarial también puede ser una forma efectiva de profundizar el arraigo de la comunidad que rodea al barrio e integrar su carácter único al su desarrollo. La mayoría de las start-ups escalables suelen pertenecer a industrias creativas y de alta tecnología, pero muchos modelos de start-up poco tecnológicas pueden crecer y desarrollarse en espacios como Union Market.

Históricamente, las iniciativas emprendedoras han tendido a favorecer a los más privilegiados. A medida que las brechas entre los trabajadores del conocimiento y los residentes aumenta, también lo hacen las reacciones violentas. Así sucedió en San Francisco, donde los residentes se manifestaron contra las empresas tecnológicas y sus trabajadores e incluso intentaron promulgar medidas legales que limitasen o prohibiesen el desarrollo tecnológico en barrios urbanos.

Union Market ha intentado superar estos problemas a través de programas como Launch Pad, que permite a los aspirantes a empresarios, presentar nuevas ideas de restaurantes a un panel de reconocidos chefs e inversores de capital riesgo. Los ganadores tienen la oportunidad de lanzar su concepto en Union Market bajo la tutela de exitosos cocineros y restauradores.

Los resultados de los esfuerzos de Union Market por seleccionar y alentar a un grupo diverso de empresarios son muy alentadores. De las 37 empresas de Union Market, más del 40% son propiedad de mujeres y el 32% pertenecen a personas de color, incluido un 24% que pertenecen a mujeres de color.

El efecto multiplicador de estos crecientes esfuerzos tiene beneficios importantes para las ciudades. 17 empresas que comenzaron en Union Market han abierto hasta tres locales más en Washington DC. Este resultado habría sido difícil de lograr si no se hubiera empezado a experimentar en un entorno empresarial compartido. Las empresas que comenzaron en Union Market tienen éxito, en parte, debido al intercambio de experiencias en la puesta en práctica de sus proyectos. El resultado es un grupo creciente de nuevas empresas que se apoyan mutuamente para lograr el éxito y acercan su comunidad al resto de la ciudad.

Fomentar el sentimiento de comunidad

Las ciudades prosperan con la participación de la comunidad, lo que requiere un uso efectivo del espacio público. En Union Market, los límites entre los espacios para visitantes y proveedores se difuminan de forma intencionada, lo que fomenta un sentimiento de comunidad. Además, los espacios flexibles y multiusos como Dock 5 y Lab 1270 albergan una amplia gama de eventos, foros y actividades que, naturalmente, unen a diversos grupos para compartir ideas e intereses mutuos. De esta forma, Union Market busca ampliar la idea de Ray Oldenburg de un "tercer espacio" más allá del trabajo y el hogar. Se alienta a los clientes a vivir, independientemente de la cantidad de café o alimentos que tengan pensado comprar. A su vez, la comodidad y los servicios les incitan a volver.

La coexistencia de almacenes de comercio al por menor y de tiendas tradicionales también crea una interesante combinación que fomenta que los consumidores los conozcan mejor y que haya un intercambio entre usuarios y consumidores. Estos componentes crean activamente un entorno que invita a la participación y al diálogo.

Las opciones de vivienda han de resultar atractivas y estar bien ubicadas

Ante los precios crecientes del mercado inmobiliario, las ciudades deben proporcionar viviendas que permitan a todos los trabajadores vivir relativamente cerca de sus trabajos. Dado el creciente coste del terreno urbano, los mercados inmobiliarios no pueden satisfacer esta necesidad por sí mismos. Las personas que desarrollan los proyectos deben trabajar con los gobiernos locales para establecer programas, como deducciones fiscales y fondos financiados para subsidios directos, para garantizar una amplia oferta de viviendas asequibles para la fuerza laboral. Este enfoque de vivienda diversificada debería incluir viviendas subvencionadas para trabajadores de bajos ingresos, así como opciones de precios razonables para trabajadores más jóvenes y profesionales creativos.

La accesibilidad es otra clave. Como un proyecto orientado al uso del transporte público, Union Market se encuentra a menos de 400 metros de una importante estación de transporte público y junto a dos vías principales de la ciudad. La proximidad al transporte público permite un mayor acceso a puestos de trabajo, así como a otros servicios, como escuelas y guarderías, que a menudo son fundamentales para el sistema de apoyo al ciudadano.

Diseño inclusivo

El espacio abierto es un servicio clave en ciudades grandes y densas que atrae e impulsa el desarrollo inmobiliario. Concebida como una forma de transformar una antigua línea ferroviaria abandonada en un parque vecinal, el High Line de Nueva York ha estimulado la inversión en nuevos edificios de viviendas, de oficinas, museos y restaurantes de lujo. En un esfuerzo por incluir a las empresas locales en este crecimiento económico. La organización que supervisa el parque, Friends of the High Line, ha creado iniciativas para capacitar y emplear a miembros de la comunidad y conectar a los adolescentes locales con oportunidades de trabajo.

Union Market, en Washington DC, ha colaborado con la cercana Universidad de Gallaudet para Sordos  para emplear activamente a miembros de la comunidad sorda, incorporando las pautas de diseño de DeafSpace de la universidad, y así dar cabida en la sociedad, a las personas con discapacidades auditivas. Union Market también cuenta con intérpretes de lenguaje de signos en sus eventos.

Además, parte de la programación de Union Market incluye eventos artísticos frecuentes, gratuitos y abiertos al público. Union Market se asocia con grupos locales para ofrecer eventos de artes escénicas, música, cine al aire libre y programas educativos que fomentan la interacción de personas diversas pero afines.

Union Market ha realizado grandes esfuerzos para garantizar que las empresas existentes y las nuevas den servicio a consumidores de distintos orígenes socioeconómicos y culturales. Esto ha forzado un replanteamiento de las estructuras de arrendamiento para garantizar que haya ayudas para los planes comerciales de rápida evolución y para garantizar que, casi todos los proveedores que cumplan los requisitos acepten los cupones de alimentos federales. Este tipo de enfoque ha permitido que el mercado atraiga a una comunidad diversa que continúa inspirando creatividad e innovación.

Los esfuerzos por fomentar la inclusión también se extienden a las artes y la creatividad. El desarrollo económico impulsado por las artes requiere tanto "espacios de creadores" donde se crea y se exhibe el arte, como espacios compartidos, formales o informales, donde los artistas pueden aprender habilidades comerciales para convertir sus esfuerzos en beneficios. Estos espacios compartidos no solo permiten probar nuevas ideas, también ayudan a unir las economías creadoras y creativas. Esto requiere una nueva perspectiva sobre todos los activos y cómo se usan. Al maximizar las áreas comunes en todo el distrito, con vendedores emergentes y artistas, Union Market garantiza que el proceso para  generar ingresos y fomentar la innovación y la creatividad en el mercado minorista sea de fácil alcance . El uso de los muros exteriores del mercado como una galería, que recientemente exhibió los retratos del proyecto We Love You, también proporciona una plataforma única para que los artistas interactúen con la comunidad y la ciudad.

Colaboración entre ciudades y promotores inmobiliarios para apoyar la prosperidad inclusiva

La comunidad empresarial (el sector privado) y las municipalidades deben trabajar juntas para visionar de forma clara y a largo plazo que sus ciudades reflejen los beneficios mutuos de la prosperidad inclusiva. Para lograr esta visión a largo plazo, las alianzas público-privadas entre las ciudades y los promotores son un elemento clave para lograr la prosperidad inclusiva.

Juntos, gobiernos locales y empresas inmobiliarias pueden crear proyectos exitosos de renovación urbana que brinden empleos, incremento económico de los impuestos, una oferta de viviendas diversificada, así como bienes y servicios. En conclusión, las zonas que estimulan y catalizan la prosperidad inclusiva son la columna vertebral del desarrollo urbano y de ciudades más prósperas y equitativas.

Pensar a largo plazo con flexibilidad en el corto plazo

Ninguna de estas pautas será útil sin el compromiso con una visión y estrategia a largo plazo. Los alcaldes y los líderes urbanos han de presentar proyectos con visiones claras y a largo plazo que incluyan compromisos de inclusión, innovación y crecimiento económico. Construir ciudades viables requiere una gran inversión de capital de los sectores público y privado, lo que a veces entrará en conflicto con los objetivos económicos a corto plazo.

Los beneficios, o los daños que resulten de no hacerlo, tendrán efectos a largo plazo. Un problema importante en Estados Unidos es que los objetivos de inversión tienen plazos cada vez más cortos, pero buscan rendimientos cada vez más altos, lo que obstaculiza la viabilidad de la prosperidad inclusiva. Sin embargo, a medida que los beneficios económicos se compartan ampliamente y los residentes se sientan más incluidos en el crecimiento económico, todos los interesados ​​tomarán partido para lograr un mayor éxito económico.

Cómo hacemos crecer nuestras ciudades nunca ha sido tan importante como ahora, para la vitalidad económica, la equidad y el amplio bienestar de las generaciones futuras. A medida que la brecha entre las comunidades y residentes privilegiados y las comunidades y residentes desfavorecidos sigue aumentando, los proyectos que garanticen la prosperidad inclusiva deben ser puestos en práctica rápidamente. Los urbanistas, promotores, planificadores urbanos y líderes locales deben prever cómo un mayor desarrollo e innovación cambiará la forma de las ciudades e implementar nuevos enfoques en consecuencia.

Afortunadamente, estamos a tiempo. Las ciudades que adopten una estrategia de prosperidad inclusiva ahora, todavía tienen el poder de transformar sus comunidades y barrios en lugares más abiertos, equitativos y rentables para vivir.