En la aviación, la mala comunicación puede ser mortal. Se calcula que más de 1.000 muertes en accidentes de avión se han debido a fallos de comunicación, a menudo entre tripulaciones que hablan inglés y otras que no.

Desde 2001, el inglés es el idioma oficial para pilotos y controladores aéreos de todo el mundo. Las aerolíneas, en consecuencia, han invertido en programas formativos de inglés para sus pilotos, asistentes de vuelo y el resto del personal que trata con clientes.

Sin embargo, no es el único sector que ha decidido mejorar su inglés: empresas e industrias de todo el mundo están reconociendo la necesidad de un idioma común o lengua franca. Desde EF, hemos llevado a cabo varias investigaciones que demuestran que los países con un mayor nivel de inglés suelen ser también los más innovadores y con economías más avanzadas. Los líderes empresariales, como el CEO de Rakuten, Hiroshi Mikitani, hablan abiertamente de los beneficios de la "inglesnización", una expresión que utiliza para referirse al predominio del inglés en las empresas. La profesora de comportamiento organizacional de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard (EE.UU.) Tsedal Neeley ha escrito sobre los beneficios de designar el inglés como idioma en la empresa. Según ella, las empresas con un nivel sólido de inglés pueden comprar y vender a un abanico más amplio de clientes y trabajar con más socios. Un buen nivel también mejora la comunicación interna entre una plantilla dispersa geográficamente. Ventajas que también sirven para las industrias.

Hasta ahora, ha resultado difícil encontrar datos sobre el nivel real –y su falta– de inglés en diferentes industrias a nivel mundial. Por ello, y dada la importancia del inglés para la competitividad, llevamos a cabo un estudio mundial para conocer el dominio del inglés de las plantillas: encuestamos a 510.000 empleados de 16 grandes industrias en 40 países. Estos profesionales trabajan para más de 2.000 empresas distintas, y cuyas ventas varían desde menos de 1.000 millones de dólares (unos 944 millones de euros) hasta más de 60.000 millones de dólares (unos 56.642 millones de euros).

Publicamos los resultados de esta encuesta en la tercera edición del Índice EF del Dominio del Inglés para Empresas. Nuestros hallazgos revelan unos patrones inesperados tanto entre industrias y países como dentro de las empresas. Asimismo, los resultados sugieren oportunidades para que las empresas mejoren su ventaja competitiva.

El resumen es que estamos todavía lejos de un mundo totalmente capaz de hablar en inglés. Destacaron cinco hallazgos en particular:

1. De media, las mujeres tienen mejor nivel de inglés que los hombres en la mayoría de los países, industrias y puestos. Esta brecha de capacidad podría reflejar una brecha educativa: las mujeres cuentan con más años de educación reglada que los hombres, tienen mayores probabilidades de ir la universidad y tienen más probabilidades de estudiar Letras y Humanidades.

2. Los ejecutivos suelen tener un nivel más bajo de inglés que los mánagers a los que supervisan. Al examinar las puntuaciones medias de todo el mundo entre las diferentes industrias, incluso los empleados de menor nivel puntuaron mejor que los ejecutivos. Este patrón probablemente sea el resultado de diferencias generacionales, ya que el nivel de inglés tiende a ser más bajo en los trabajadores más mayores que en los jóvenes. El resultado sugiere que a muchos ejecutivos de países no angloparlantes les puede resultar más difícil dirigir un equipo angloparlante, leer informes detallados en inglés o liderar reuniones complejas en inglés.

3. Existen grandes diferencias de nivel entre industrias. Determinadas industrias en las que las comunicaciones en inglés parecen fundamentales, incluidas la logística y la aviación, muestra un dominio bajo del idioma. Sólo dos industrias encuestadas –consultoría y servicios profesionales, e ingeniería– demostraron sistemáticamente un buen nivel de inglés.

Nivel de inglés de los trabajadores según su industria_Harvard Business Review en español

4. El nivel de inglés varía entre las empresas de distinto tamaño. De media, las empresas con ventas de entre 10.000 y 60.000 millones de dólares (entre unos 9.440 y 56.642 millones de euros) tienen puntuaciones más altas que las empresas que ingresan menos de 10.000 millones de dólares (unos 9.440 millones de euros). No sorprende que las empresas pequeñas estén rezagadas en comparación con las más grandes, que tienden a ser más globales, pero sí sorprende que las empresas más grandes no tengan mejor nivel que las medianas. Una posibilidad es que las empresas más grandes encuestadas estén muy asentadas y que tradicionalmente sus ejecutivos no han necesitado hablar inglés. Otra posibilidad es que estén organizadas de modo que muchos de sus trabajadores trabajen en exclusiva con un país y no necesiten hablar inglés.

5. El nivel de inglés dentro de las empresas es bajo en la mayoría de países. Los profesionales hablan al menos algo de inglés en todos los países encuestados. Sin embargo, el nivel de inglés de los trabajadores a lo largo del mundo es bajo en general, con una puntuación media de 52,56 sobre 100. En el caso de países concretos, la puntuación varía desde los 73,83 de los Países Bajos hasta los 33,64 de Iraq. Ni un sólo país encuestado presenta un nivel de inglés que pueda calificarse de "avanzado" –C1 o C2 según el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. A pesar del reconocimiento prácticamente universal del inglés como el idioma de los negocios, existen diferencias notables entre el nivel de los trabajadores de unos países y otros.

La falta de un buen nivel de inglés también se puede convertir en una oportunidad para los dirigentes empresariales con miras al futuro, pero, como muestran nuestros datos, muchas empresas no están aprovechando esa posibilidad. Su vacilación para adoptar el inglés como lengua de trabajo parece estar reflejado incluso en la cima de las empresas.

Nivel de inglés de los trabajadores en cada país_Harvard Business Review en español

La falta de un buen nivel de inglés también se puede convertir en una oportunidad para los dirigentes empresariales con miras al futuro, pero, como muestran nuestros datos, muchas empresas no están aprovechando esa posibilidad. Su vacilación para adoptar el inglés como lengua de trabajo parece estar reflejado incluso en la cima de las empresas.

Aquí ofrecemos varias recomendaciones para quien quiera mejorar el nivel de inglés de los trabajadores de una empresa.

  • Establecer una referencia del dominio del inglés. Las pruebas de empleado pueden proporcionarle una idea inmediata de las fortalezas y debilidades lingüísticas de su plantilla.
  • Vincular el dominio del inglés con objetivos de negocio. Los programas de formación de inglés más eficaces motivan a los alumnos al remarcar las ventajas del dominio del inglés para cada puesto.
  • Dedicar suficientes recursos a su mejora. Es importante reconocer que las formaciones en inglés representan una inversión estratégica similar a cualquier otro cambio de la gestión.
  • Reconocer la necesidad de formaciones específicas y adaptadas para cada sector. Un curso "de talla única" de inglés podría no abordar adecuadamente las diferencias de nivel dentro de una plantilla.

En la economía globalizada de hoy, estas competencias lingüísticas pueden convertirse en una ventaja crítica. Por tanto, y como sostiene Neeley, cada empresa debería estar pensando en la pregunta clave: ¿Cuál es nuestra estrategia de idiomas?