¿Está buscando el siguiente avance rompedor? Prepárase entonces para mezclarse.

La mezcla de estilos y el cruce (crossover), es lo que sucede cuando una invención, una idea o un conjunto de saberes de un campo, salta hacia otro y el resultado es una gran mejora. A veces las personas y piezas que necesitamos juntar para cumplir con nuestra misión surgen de los sitios más inesperados:

  • Los trajes espaciales que llevaron los astronautas del programa Apolo no fueron fabricados por el contratista aeroespacial Hamilton Standard -la intención original de la NASA-, sino por las costureras de ILC Dover, más conocida como Playtex. Resultó que los conocimientos de costura, el arte de producir prendas perfectamente entalladas al cuerpo, resultaba más importante para la supervivencia de los humanos en el vacío del espacio, de lo que habían entendido en principio los ingenieros aeroespaciales.
  • El primer marcapasos no se ideó en un laboratorio, sino en un encuentro fortuito en el comedor de la Universidad de Cornell (EEUU), entre dos cardiólogos visitantes y un alumno de ingeniería eléctrica. El GPS fue inventado durante una larga comida en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins.
  • Los últimos avances en medicina vienen de los videojuegos. En tan sólo tres semanas, los jugadores de Foldit, que simula el plegamiento de las proteínas, descifraron una parte de la estructura molecular del VIH/SIDA que se les había escapado a los investigadores médicos más de una década.
  • Al añadir los ritmos y la actitud del hip-hop a una biografía histórica de Alexander Hamilton, uno de los padres de la Constitución de Estados Unidos, el compositor, letrista y actor Lin-Manuel Miranda generó un "momento de cruce" en forma de Hamilton, el exitoso musical que ganó el Premio Grammy de 2015 al Mejor Álbum de musical de teatro.

La lección: si no está preparando ya el espacio para fomentar los encuentros inesperados de ideas, quizá se esté perdiendo el próximo gran avance. Los líderes visionarios entienden esto. Crean entornos creativos y colaborativos que fomentan la mezcla y la innovación que nace de ella. Un estudio realizado por el profesor de la Universidad de Duke (EEUU), Martin Ruef, concluyó que las redes horizontales de individuos con conocimientos y experiencias diversas tenían tres veces más probabilidades de innovar que las redes verticales y uniformes.

En General Electric (GE), intentamos hacer más con las estructuras horizontales y animar a la gente a identificar nuevos patrones, al mezclar las piezas y los participantes de manera holística. Hasta le hemos puesto nombre: la "Tienda GE". Es nuestra manera de juntar las innovaciones de todos nuestros negocios en un único lugar. Cuando nuestros clientes y empleados acuden a la "tienda", pueden mezclar y emparejar elementos a su propio antojo para modelar las soluciones específicas que necesiten. Por ejemplo, la tecnología médica de ultrasonidos ayuda a monitorizar en remoto los oleoductos en busca de fugas, y las piezas de motor de avión para detectar la fatiga. Y los científicos de I+D que inventaron un nuevo método para imprimir materiales de elevada capacidad calorífica, se inspiraron en los procesos que observaron en las joyas artesanales. (Yo me sentí tan inspirada, que les pedí que me imprimieran un par de pendientes de titanio en una forma que no se puede conseguir a mano).

He dedicado mucho tiempo a lo largo de mi carrera a "unir los puntos", a ver conexiones entre cosas aparentemente distintas, a aprender de gente con experiencias que varían mucho de las mías propias y juntar elementos de formas inesperadas para crear algo nuevo.

Aquí tiene un ejercicio: desafíese. La próxima vez que se encuentre en un quiosco del aeropuerto, coja una revista poco conocida y conecte una nueva idea o tema con algo que ya sabe. Esto es lo que hizo recientemente nuestro equipo de marca cuando se inspiraron en unas excelentes recetas a la barbacoa para lanzar una serie acerca de cómo las ondas cerebrales cambian al comer a la barbacoa. Hasta desarrollaron el algoritmo (en otras palabras, la fórmula) para una fantástica receta a la barbacoa.

¿Y el resultado de todo esto? Abandone las jerarquías donde todos se conforman y adopte unas redes más horizontales y colaborativas donde la gente sea libre para juntarse según dicten la casualidad y la necesidad. Y asegúrese de echar a la mezcla unas cuantas personas con experiencias inusuales. El resultado no sólo es una innovación más rápida, sino un entorno de trabajo donde la gente aprenda y se divierta mucho más.