La mayoría de los profesionales usan el correo electrónico todos los días para hacer negocios, de hecho, sería difícil no hacerlo, con 281 mil millones de mensajes enviados y recibidos diariamente. Pero cuando se trata de marketing, gran parte de la atención se centra en las redes sociales, que aunque son populares y altamente visibles, tienen un índice de impacto de conversión de menos de la mitad que el de marketing por correo electrónico (4,29% frente 1,81%), según un análisis reciente. De hecho, un estudio de 2015 reveló que el marketing por correo electrónico tenía un promedio de rentabilidad de la inversión (ROI) de aproximadamente 50 dólares (43 euros) por cada dólar invertido.
 
Con este tipo de retornos, la pregunta es clara: ¿cómo podemos construir nuestras listas de correo electrónico? Compartiré tres estrategias que aprendí en los últimos cuatro años, ya que trabajé para crear mi lista de correo de casi 50.000 personas. Pero primero, una nota importante: siempre debemos esperar que los suscriptores acepten. Es una violación de las leyes antispam y una gran molestia para su público destinatario si simplemente agrega personas sin su permiso (esto incluye las conexiones de LinkedIn o las personas que nos dieron su tarjeta de visita). Además, si tiene suscriptores en la Unión Europea, deberá conocer las nuevas leyes RGDP (Regulación General de la Protección de Datos); la mayoría de las empresas de marketing por correo electrónico ofrecerán un manual para sus clientes, incluyendo casillas de verificación adicionales y notificaciones que puede activar para las direcciones IP europeas.
 
En primer lugar, es esencial desarrollar un imán principal, un obsequio gratuito que las personas pueden descargar a cambio de compartir su dirección de correo electrónico. (Aquí hay un ejemplo de uno de los míos). Simplemente podría contener un enlace para "suscribirse a mi boletín electrónico", y algunos sí lo hacen. Pero son la excepción.
 
A la mayoría de los profesionales les están inundando de boletines por correo electrónico en estos días, y son reacios a suscribirse a otro más. Pero si podemos ofrecer algo que los lectores perciben como valioso -un e-book, un enlace a un seminario web muy solicitado o acceso a video entrevistas normalmente privadas, por ejemplo- entonces es probable que estén dispuestos a dar al menos una oportunidad a nuestra lista de correo electrónico.
 
En segundo lugar, debe asegurarse de que el enlace a su imán principal aparezca visiblemente en cualquier contenido que crea, como en la sección de biografía de las publicaciones de blog, y mencionarlo durante las entrevistas de podcast. Es algo extremadamente simple para hacer, pero marca una diferencia desproporcionada. Por ejemplo, durante el lanzamiento de mi primer libro, Reinventing You, no tenía un imán de este tipo, y no se me ocurrió sugerir durante las entrevistas que visitaran mi sitio web. Mi lista de correo electrónico creció solo mínimamente.
 
Dos años más tarde, mientras promovía mi siguiente libro, simplemente tuve más disciplina para mencionar la oportunidad de "descargar mi libro gratuito de autoevaluación Stand Out de 42 páginas" al final de todas las entrevistas de podcast y eso me permitió aumentar mi lista en más de 15.000 suscriptores en solo 10 meses. Por eso, comencé a escribir menos para las publicaciones que no me permitieron incluir mi imán principal en la sección bio del artículo, y prioricé escribir para aquellos que sí lo hicieron.
 
En tercer y último lugar, podemos aumentar nuestra lista de correo electrónico a través de promociones cruzadas. Como describo en mi último libro, Entrepreneurial You, si tenemos una buena relación con alguien y nuestros productos y área de enfoque están en la misma línea, entrar en un acuerdo de empresa conjunta puede ser una excelente manera de presentarnos a las respectivas audiencias, aumentar el tamaño de nuestras listas de correo y obtener algunos ingresos. Así es como funciona:
 
Cuando me asocié con el consultor que maneja una lista de correo para vendedores interesados ​​en empresas conjuntas, Dov Gordon, envié un correo electrónico a mi lista promocionando un teleseminario gratuito que estaba dirigiendo sobre cómo mejorar el proceso de comercialización. Expliqué mi conexión con él, mi respeto por su trabajo y por qué los lectores podrían estar interesados.
 
Cuando cualquiera de mis seguidores se inscribió para su teleseminario, fue agregado a su lista de correo electrónico (de la que podían elegir darse de baja en cualquier momento). Y si se registrara para sus servicios de consultoría, yo recibiría una parte de los ingresos. ¿Cuál fue el resultado neto? Cientos de nuevos suscriptores de correo electrónico para él y 3.500 dólares (más de 3.000 euros) en comisiones de afiliados para mí. La clave, por supuesto, es asegurarse de elegir a los socios de forma inteligente, ya que su contenido y tácticas se reflejan también en nuestra marca.
 
Muchos expertos argumentan que el correo electrónico está muerto, o al menos agonizando, y que pronto será reemplazado por Slack, WhatsApp o algún canal de comunicación hasta ahora desconocido. Pero, sin embargo, para bien o para mal, casi todos nosotros usamos el correo electrónico todos los días. Permitir que alguien entre en nuestras bandejas de entrada es un acto de profunda confianza en esta era sobresaturada. Al seguir estas estrategias, es mucho más probable ganarnos un lugar y obtener recompensas.