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La impresión 3D está al borde de una adopción masiva, lo que supondrá un cambio fundamental en la producción industrial. Sin embargo, la fuerza motriz que lo impulsa no es la mejora tecnológica (también importante), sino más bien una transformación en el modelo de negocio industrial.

En la última década, el sector de la impresión 3D ha estado dominado por sistemas cerrados que solo permitían utilizar las impresoras con la resina y el software propios del fabricante. El problema con los sistemas cerrados es que limitan la innovación. Un solo fabricante de impresoras no puede ofrecer la variedad de materiales necesarios para las miles de aplicaciones potenciales de la impresión 3D o fabricación aditiva. En consecuencia, el desarrollo de nuevas aplicaciones y materiales para el usuario final se ha estancado al igual que el crecimiento y expansión de la impresión 3D. Para evitarlo, la industria debe reinventarse y abrirse.

Ha habido avances en esta dirección: algunas empresas clave de industrias adyacentes han comenzado en los últimos tiempos a introducirse en el sector y aportar un enfoque más abierto.

Un ejemplo es HP. La compañía se ha introducido hace poco en el mundo de la impresión 3D, pero lo ha hecho a través de una plataforma abierta. En lugar de crear su propio sistema cerrado con sus propios materiales, HP está dispuesta al desarrollo de materiales de terceros. La empresa ofrece un kit de desarrollo de materiales para la industria de la fabricación aditiva (MDK, por sus siglas en inglés). Se trata de algo parecido a los paquetes para el desarrollo de software en plataformas de aplicaciones como Apple Store. El MDK permite a las empresas interesadas en certificar sus materiales, por ejempl, probar rápidamente la compatibilidad de sus polvos 3D con las impresoras HP Jet Fusion 3D, amtes incluso de enviarlos a HP para su certificación. Otras empresas 100 % digitales como Autodesk, dedicada al software de diseño en 2D y 3D, también presionan a favor de un planteamiento abierto y colaborativo.

Pasar de un sistema cerrado a otro abierto tiene muchas ventajas. Los sistemas abiertos tienden a ser más innovadores, por lo que esperamos ver más novedades en materiales y aplicaciones para la impresión 3D en un futuro. Pero también tienen algunos inconvenientes. El más evidente es la ciberseguridad: un virus, una vez introducido en un entorno abierto, puede propagarse con mucha más rapidez a través de las diferentes partes involucradas y los flujos de información que en un sistema cerrado.

Los hackers pueden causar (ya lo hacen) daños digitales significativos en forma de fallos informáticos, pérdidas de datos, la caída de sitios web y servidores y, entre tantas otras cosas, la denegación de servicios importantes. Sin embargo, con la impresión 3D, las amenazas también se trasladan al mundo físico.

Un peligro digital y físico

Dado que los objetos impresos en 3D tienen una representación digital y otra física, la complejidad y los riesgos de cualquier posible ataque son también mayores. Un archivo corrupto puede traducirse en fallos en el producto, lo que a su vez puede provocar lesiones, litigios y retiradas de productos. Si bien los efectos de la información de tarjetas de crédito robadas, por ejemplo, pueden ser rápidamente identificados y corregidos, ese no es el caso de objeto 3D corrupto que funciona en un sistema mecánico. Las consecuencias de un archivo pirateado pueden no materializarse hasta ya pasado un tiempo y, cuando lo hacen, puede ser de una manera totalmente impredecible.

Por ejemplo, en un estudio reciente, investigadores de la Universidad de Nueva York examinaron dos aspectos de la impresión 3D con implicaciones de ciberseguridad: la orientación de la impresión y la inserción de pequeños defectos. Errores que los sistemas normales de control y verificación como la imagen ultrasónica podrían no detectar.

Si no se aborda correctamente, la amenaza de la ciberseguridad puede dificultar el desarrollo de un ecosistema de fabricación aditiva abierto basado los modelos de negocio propios de las plataformas. Por ejemplo, si los usuarios temen posibles problemas de seguridad, también estarán menos dispuestos a utilizar el sistema. Un solo accidente visible, y la industria se retirará.

Los riesgos relacionados con la ciberseguridad para el futuro de la impresión 3D son a tener en cuenta. Los candidatos a convertirse en los futuros líderes de cualquier plataforma necesitan actuar como garantes de la calidad e integridad de los archivos y los datos, garantizar la certificación y el control adecuados hasta la verificación del objeto físico. La ciberseguridad deberá pasar de lo digital a lo físico y encontrar formas eficaces de ampliar la verificación de los objetos físicos uno por uno, sobre todo de las piezas impresas en 3D fundamentales en la industria manufacturera y la atención médica.

La originalidad y el poder de la impresión 3D reside en su existencia paralela en el mundo físico y el digital. La oportunidad y el riesgo, también.